Odontopediatria

Odontopediatria

Odontopediatría: recomendaciones desde el Embarazo hasta la edad adulta

Tripa EmbarazadaEmbarazo y salud bucodental

Los dientes de leche empiezan a formarse a partir de la sexta semana de embarazo y siguen desarrollándose hasta erupcionar en la boca. Por ello, la alimentación de la embarazada es muy importante en esta fase; cualquier problema de salud de la madre o del bebé durante este periodo podría afectar la estructura de los dientes temporales. Por ejemplo, problemas de salud que requieran la ingesta de medicamentos pueden tener efecto en la formación de los dientes del
bebé por lo que aconsejamos siempre consultarlo con nuestro odontopediatra.

La gingivitis y la periodontitis, generadas por la acumulación de bacterias en las encías y otros tejidos blandos, pueden llegar a causar en la madre partos prematuros o dificultar el embarazo. Realizar una correcta higiene bucal y acudir a la revisión con el dentista puede evitarlo.

Los dientes permanentes, aproximadamente su formación desde el final del embarazo hasta los 3 años, Sin embargo no erupcionan hasta los 6 años.

Durante el embarazo no es necesario tomar complementos de flúor. Tan solo enjuagues o geles con flúor pueden resultar beneficiosos.

Los primeros Meses

Antes de la aparición del primer diente de leche los expertos recomiendan limpiar las encías y la cavidad bucal con una gasa y agua.

Dar el pecho más de 12 meses no tiene por qué ocasiona caries, si bien es cierto que la leche materna al contener lactosa, al igual que el resto de azúcares es cariogénica. La aparición de caries además de estar relacionada con el azucar ingerido, tiene otro factor más clave que es la falta de limpieza de los dientes.
Por eso aconsejamos que si estáis dando el pecho y lo hacéis a demanda a la noche, simplemente limpiéis los dientes y/o encías al bebé después de la toma con un cepillo suave pediátrico.

Tratamientos con Anestesia en Madres con bebés en periodo de Lactancia

Para las madres lactantes, solemos recomendar, en caso de que sea posible, extraer previamente leche para dársela al bebé durante las horas posteriores al tratamiento. Hasta que se haya eliminado la anestesia será necesario desechar la leche que se produzca. No es recomendable dar pecho durante las horas en las que la anestesia está presente en el cuerpo por riesgo de traspaso al bebé.

Cómo evitar hábitos nocivos en los más peques: chupetes, biberones y más

Los hábitos diarios de los más pequeños tiene una enorme influencia en el desarrollo de su boca, por ello desde bebes es importante tener claro cómo afectan los chupetes, biberones o el acto reflejo de los bebés a chuparse el dedo, en la formación de sus dientes y en su capacidad de masticar.

¿Qué tipo de chupete es más recomendable?

Chupete_anatomico

El chupete recomendado debe tener tener una tetina anatómica y ser de silicona, ya que el látex podría producir alergias.

¿Cómo puede alterar la boca de nuestros peques? ¿Y el nacimiento de los dientes?

Desde la Sociedad Española de Odontopediatría no recomiendan el uso del chupete, aunque reconocen el efecto analgésico del mismo y por eso tampoco es una contraindicación.

Por ello, en caso de utilizarlo, recomiendan limitar su uso hasta los 24 meses porque mas allá en el tiempo, puede provocar alteraciones en la posición de la lengua que afecten al correcto desarrollo de los maxilares dando lugar a problemas de mordida. Hasta los 24 meses, los efectos nocivos provocados suelen ser reversibles y se corrigen espontáneamente una vez eliminado el hábito nocivo.

Además, se recomienda no mojar el chupete en sustancias dulces (azúcar y miel) porque puede tener consecuencias nefastas para la alimentación, al acostumbrar a los bebes a alimentos dulces, además de producir la conocida como caries del biberón.

Esta caries se produce debido al exceso de azúcares en la alimentación y produce un proceso de desmineralización de la superficie dental por acumulación de bacterias.

¿Chuparse el dedo vs chupete?

Chuparse_dedo

Aunque no lo parezca chuparse el dedo es más perjudicial para nuestros pequeños que el uso de chupetes. Por un lado, porque el material de los chupetes es menos duro y tiene menos riesgo de producir lesiones en la boca. Además de menor riesgo de infecciones, ya que podemos esterilizarlo y limpiarlo constantemente.

Chuparse el dedo, acarrea, como el uso del chupete diversos problemas asociados en el desarrollo de los maxilares. Puede adelantar los dientes superiores (protruir) o ¨llevar hacia atrás¨ los inferiores (retraer), generando un gran resalte y una mordida abierta anterior, además de evitando un correcto desarrollo transversal del maxilar. Estos efectos adversos generan una maloclusión importante que afecta a la masticación y al desarrollo del habla.

Pero sobre todo, la retirada del chupete como hábito es más sencilla que si el hábito es de chuparse el dedo.

¿Qué pasa con el biberón?

Ante el uso del biberón los odontopediatras nos recomiendan limitarlo a los 12-18 primeros meses de vida y ante la erupción del primer diente, evitar el biberón nocturno, porque en el caso de hacerlo es importante la limpieza bucal del bebé para evitar futuras caries.

Por este mismo motivo, no se debe añadir azúcar o cereales al biberón, ni dar bebidas azucaradas como el zumo, ya que afectan no solo a la posibilidad de producir caries sino para garantizar una alimentación equilibrada.

Por último, el biberón debe tener un orificio similar al flujo de los senos maternos para que la succión sea la necesaria.

Es importante adecuar la dieta a la masticación desde el primer momento. Seguir las recomendaciones de pediatras para que las comidas de los bebes se adapten a la capacidad de masticación de cada edad. Especialmente desde el momento que tenga dientes, se debe promover la masticación activa.

Su primera consulta

Siempre antes o en el primer cumpleaños. La primera consulta es fundamental para prevenir futuras patologías y establecer una rutina bucodental saludable.
En la primera consulta se comprueba que los dientes vayan erupcionando correctamente y sin caries. Es muy importante entender que llevamos al
bebé al dentista para que no tenga caries, no para curarlas.

Cepillado dental  para niños

A partir de los 3 años es recomendable cepillarse los dientes un mínimo de dos veces al día como mínimo. El tiempo de cepillado debe ser de 2 minutos.Boca Niño cepillo

referible emplear una pasta de dientes con Arginina al 1.5% y Zinc. No se debe dejar chupar o ingerir pasta dental directamente del tubo ya que hay riesgo de fluorosis. Después del cepillado se deben escupir los restos de pasta dental, pero no enjuagar con agua ni con otros líquidos.

  • Hasta los 3 años el cepillado ha de realizarse siempre supervisado por un adulto. Realizar cepillado horizontal
  • De 3 a 6 años Se añaden movimientos circulares y de barrido desde la encía.
  • A partir de los 9 años la forma correcta de cepillarse debe estar consolidada en su rutina de higiene diaria.

Se recomienda un cabezal pequeño y la dureza media. igual que para los adultos, es importante renovarlo cada 3-4 meses o antes si las cerdas están deterioradas.

En cuanto salen las primeras muelas se puede utilizar el hilo dental. Al principio necesitan la supervisión de un adulto, hasta que ellos aprendan y puedan hacerlo de forma autónoma.

Cuando erupcionan los primeros molares definitivos, a los 6 años, se da otro hito importante en el desarrollo de los pequeños que hay que controlar. Por ello, es muy importante acudir a la primera consulta de
ortodoncia.

Nuestro mayor enemigo: La caries

cuando se produce una infección en los dientes de leche, los dientes permanentes que se encuentran justo por debajo, se pueden ver afectados.
Por ello es muy importante mantener una buena higiene dental en los más pequeños, desde la erupción de los primeros dientes de leche, además de controlar la alimentación evitando el exceso de azúcares. Una mala alimentación puede afectar a la formación del esmalte de los dientes permanentes.

La caries de primera infancia es más agresiva y tiene peores secuelas en los dientes temporales y entre los 13 y los 24 meses de edad.
El primer indicio de caries de primera infancia se conoce como la lesión de la «mancha blanca«. Una vez al mes, como mínimo, se recomienda explorar el estado de la boca del bebé levantando el labio superior y verificando que no aparecen marcas blancas semicirculares o con forma de media luna en la parte delantera de los dientes.
En caso detectar alguna de estas manchas o cambios de pigmentación se debe acudir al dentista de inmediato.

Golpes y traumatismosDiente roto

Tras las caries, es la causa de visita al odontopediatra más frecuente. Los traumatismos suelen afectar de manera más común a los dientes anteriores (incisivos), ya que están más expuestos ante situaciones como caídas o golpes.

Cuando un diente se salga de su sitio natural (salga de alveolo o de su lugar en boca) es aconsejable llamar de urgencia a la clínica y acudir lo antes posible. Se recomienda que no pase más de 1 hora antes de que sea atendido por un dentista, si el diente no es de leche. Un diente temporal (diente de leche) no debe reimplantarse por lo que no tiene tanta urgencia.

En caso de que el diente esté completamente desprendido, encontrar el diente y evitar tocar su raíz, cogerlo por la la parte del diente que vemos en la boca (conocido como corona). Si el diente está sucio, lavarlo con agua corriente 10
segundos. mientras se acude al dentista mantener el diente guardado en un vaso de leche o suero, o entre saliva, guardado en el interior de la mejilla. Evitar guardarlo en agua.

FRACTURAS

En caso de fracturas en el diente a causa de una caída o impacto, es importante acudir a revisión con el odontopediatra para confirmar la gravedad de la lesión con la mayor brevedad posible. El tratamiento y el pronóstico será diferente si solo afecta al esmalte o llega a afectar a la pulpa. Podemos apreciar a simple vista una rotura, pero es importante valorar si la lesión ha alcanzado el nervio del diente.

Puede ocurrir que tras un golpe la tonalidad del diente cambie, es un efecto común tanto en dientes de leche como en dientes permanentes. Si no hemos sido conscientes del golpe, ésta es la señal de alarma más habitual. Para evitar que la lesión derive en una infección, la cual puede exteriorizar mediante una fístula (puntito blanco que veremos en la encía), es importante la atención por parte de un especialista y un control riguroso durante los siguientes meses.

Si el diente afectado es permanente, es importante tenerlo monitorizado para detectar cuanto antes posibles complicaciones como necrosis pulpares o reabsorciones radiculares, lo cual podría derivar en la perdida de la pieza. Controlar minuciosamente la evolución ayudará a detectar cualquier complicación lo antes posible. En el caso de los dientes de leche que se han perdido de forma prematura, debe llevarse un control exhaustivo para evitar que se pierda el espacio necesario para la erupción del diente definitivo.

Cuando sufrimos traumatismos dentales se recomienda mantener una dieta blanda durante aproximadamente 15 días.

Leave a Reply

Your email address will not be published.